En el proyecto “Metamorfosis objetual” se animó a seleccionar un objeto cotidiano en desuso: un sobre, una cremallera, una pinza de la ropa, unos botones … lo que en el ámbito artístico suele denominarse como un “objet trouve” porque a partir de él iniciaran un proceso de transformación, una metamorfosis que lo convertirá  en otro totalmente diferente. Alrededor nuestro hay numerosos objetos a los cuales habitualmente no prestamos ninguna atención pero que ejercen una especial fascinación sobre los niños. Una simple percha o una piedra, una cucharilla o un trozo de tela… objetos comunes y vulgares que se llenan de connotaciones personales y emocionales en función de su mirada e intereses. Dejan de ser objetos anodinos para convertirse en objetos poéticos, en creaciones personales cargadas de sentido.
Esta metamorfosis además de desarrollar su creatividad y su pensamiento artístico, pretendía ayudarlos a interiorizar la necesidad de alargar la vida útil de las cosas, a cuestionar su papel de consumidores y acercarse a una economía circular que favorezca la sostenibilidad del planeta.