Identidad

Mi tarjeta de presentación  

¡Este soy yo!

Estamos al inicio de curso. Somos alumnos de una misma clase y tenemos muchas cosas en común, aficiones, gustos, pero a su vez, cada uno de nosotros es diferente, tiene su propia personalidad, su propia familia, sus vivencias, sus recuerdos, sus sentimientos. Todos somos diferentes e importantes para el grupo clase.

He preparado mi tarjeta de presentación, en ella reflexiono sobre cómo soy y a la vez me sirve para presentarme a los demás. Es una manera de que los compañeros me puedan conocer un poco mejor y yo a los otros. Sabiendo lo que les gusta y lo que no podré tratarlos mejor y compartir con ellos.   

Para trabajar la cohesión de grupo hemos hecho muchas actividades en las que intervienen la expresión verbal, gráfica y pictórica, además de juegos de movimiento en los que hemos introducido el concepto de distancia, palabra clave para el proyecto artístico que iniciamos.

La distancia 

La distancia social

La distancia social se ha convertido en una necesidad actual y como tal la hemos considerado un buen concepto para ser abordado a través del Arte, pero desde un punto de vista optimista. Así, hemos incorporado la distancia lúdicamente a las actividades. Juegos manteniendo las distancias y con la distancia como protagonista, juegos divertidos que no nos tienen por qué separar emocionalmente de los demás. 

La unión y la separación, dos conceptos opuestos y dependientes uno del otro.

Las distancias nos afectan en función de una mayor o menor distancia entre nosotros o entre las cosas, haciéndonos reflexionar sobre lo que ello conlleva. Al trabajar la distancia estamos trabajando aspectos matemáticos simples y complejos, como sería el de onda expansiva.

También nos identificamos en función de nuestras preferencias. Los objetos nos remiten por su uso, cualidades, funciones,…a una posible identificación. Cada uno de nosotros ha elegido 3 objetos de la clase con los que se siente más afín y ha creado su composición, en la que interviene la distancia.


Empiezan a aparecer resultados plásticos diferentes. Siluetas de distintas formas que se expanden más o menos en función de la distancia que se añade cada vez.  Se observa cómo interfieren unas con las otras y qué sucede al encontrarse.

Cada uno de nosotros necesita un tiempo para resolver su actividad. Existen muchas maneras de hacer, muchas posibilidades, no es que todo vale sino que cada uno tiene que decidir cómo lo quiere terminar. 

Otros factores entran en juego a la hora de trabajar con las distancias entre los objetos: el número de participantes, el número de formas que se realizan, el tipo de formas que aparecen y su posición y la escala de las mismas entre otras. Este abanico de factores establecen nuevas relaciones de distancias que nos llevan a cuestionarnos ¿nos pueden sugerir cosas el conjunto de las siluetas de los objetos que nos aparecen?, ¿qué nos sugieren estas formas?, ¿a qué nos recuerdan?  

Por pequeños grupos se llegan a diversas interpretaciones, interpretaciones para las que se han puesto de acuerdo y en las que todos los miembros del grupo participan.